Monday, November 14, 2016

Living in Peru: Peruvian blueberries go global

"Peruvian Blueberries go global"
W. Alejandro Sanchez
Living in Peru
Opinion
November 14, 2016


The blueberry market has steadily began to increase and make an important niche for itself within the country.

In a commentary for Living in Peru entitled Peru on its way to becoming leader in blueberry exports (November, 2014), the author was optimistic about Peru’s blueberry industry, stating that “while Peru continues to successfully export staple-goods like coffee, potatoes, and quinoa, the blueberry market has, in the span of only a couple of years, made an important niche for itself.” Two years later, this past October, Peruvian Minister of Agriculture Jose Hernandez declared that Peru could become the world’s biggest blueberry producer within the next two years. Needless to say, Lima has become quite ambitious about this particular berry.
According to said ministry, Peruvian blueberry producers are looking to cultivate up to 20 thousand tons of these berries in 2016. This seems like an achievable amount given how just in the first three months of 2016 alone, Peruvian farmers grew 3,600 tons of blueberries, four times the amount during the same period in 2015. If the situation continues, by the end of the year, Peru could have exported as much asUSD$200 million worth of blueberries.
A critical issue regarding the future of blueberry production is farming land. The good news is that according to Alfonso Velasquez Tuesta, president of Sierra Exportadora, the goal for this year is to have 3,200 hectares of land growing blueberries. Most of the farming land is found in La Libertad region.
Another positive news is that new markets are opening for Peruvian blueberry exports. Almost parallel to Minister Hernandez’s declaration, on October 10, Lima signed an agreement with the Colombian government via which five Peruvian agricultural products, including blueberries, can now enter the neighboring country. Even more, Peru has also signed a trade agreement with China, which allows Peruvian blueberries to be sold in this important Asian market. Similarly, Peruvian blueberries have also found their way to the United Kingdom. Finally, we should stress that Peru is also attempting to have a bigger foothold in the U.S. as a delegation of Peruvian trade representatives participated in the PMA Fresh Summit Expo held this past October in Florida – blueberries, among other products, were displayed for the thousands of attendees.
The interest in wellness has greatly contributed to the growing export of Peruvian crops associated with healthy eating, such as quinoa and blueberries.
In spite of these, we must remember that there are other South American blueberry producers which have similarly enjoyed recent accomplishments. For example, a new runway measuring almost 8,000 square meters was inaugurated in an airport in Tucuman, northern Argentina on October 6. The Argentinian daily La Nacion reported that, thanks to the expansion, just in October the airport transported 3,825,000 kilos of blueberries to the United States, which is more than the 3,200,000 kilos sent to said market in all of 2015. The report also mentioned that direct cargo flights (via Air Cargo Global) from Tucuman to London are now taking off in order to increase the presence of Argentinian blueberries in Europe. Meanwhile, Chile has also reported success in production and sales. A September report in Pulso states that Chilean blueberry exports reached USD$896 million in 2015. Chile is the third biggest exporter of this berry in the world, after the United States and Spain; this is an important fact to keep in mind since Peru attempts to enter the U.S. blueberry market, which means that Peruvian exporters will have to compete with local blueberry producers.
A final challenge regarding blueberries is that this is, obviously, an agricultural product. This means that it is at the mercy of the climate, which in Peru can include sharp changes in temperatures and other weather patterns that will be exacerbated by climate change. It is important to note that in Chile, the 2016/2017 season commenced two weeks early due to slightly higher-than-normal temperatures; this will negatively affect some varieties of Chilean blueberries. The author has not found sufficient information to discuss how climate change is affecting (or could affect) blueberry production in Peru, but hopefully appropriate research and planning is being carried out.
Miguel Cordano Rodríguez, general manager of Sierra Exportadora, declared earlier this year that there is “an unfulfilled demand for berries in the world. That’s why I encourage producers to keep on growing these crops to meet this demand, not only in terms of volume but also quality. This way, we will diversify our basket of products as well as the destination markets.” Analogous to the quinoa market, Peruvian blueberries are profiting from the global interest in wellness and healthy eating. Hopefully the new government will continue to support this booming berry industry so that the Ministry of Agriculture’s predictions become a reality by the end of the decade.
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Sunday, October 30, 2016

Federatsia: La Geopolítica Mundial y La Posibilidad de Bases Rusas en Latinoamérica


"La Geopolítica Mundial y La Posibilidad de Bases Rusas en Latinoamérica"
Por: El Analista W. Alejandro Sanchez
Federatsia
Octubre 30, 2016
Publicado:

A principios de Octubre, el vice-ministro de Defensa de la Federación Rusa, Nikolai Pankov, declaró que su gobierno está considerando abrir, o re-abrir en algunos casos, bases militares en países como Cuba, Nicaragua y Venezuela en Latinoamérica, al igual que Vietnam en Asia. Estas declaraciones causaron furor en los medios periodísticos internacionales, particularmente en lo que se refiere a Cuba debido a que durante los dos últimos años, los gobiernos en Washington y La Habana han mejorado sus relaciones diplomáticas. Hoy en día hay un nuevo régimen geopolítico multipolar, con potencias mundiales y regionales, y como en otrora, las bases militares en naciones amigas son parte de la proyección del poder político y militar de un gobierno.

Después de la Guerra Fría, Estados Unidos y sus aliados de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) extendieron su presencia a Europa Central y a Europa del Este. En la actualidad, este bloque tiene miembros que en su momento fueron, o parte de la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas o parte del Pacto de Varsovia, como los países bálticos o los que bordean al Mar Negro (Bulgaria y Rumania). Hasta hace poco tiempo, aproximadamente en los últimos ocho años, se especulaba que Georgia, en el Cáucaso, o Ucrania en algún momento también serían miembros de la OTAN; sin embargo la guerra entre Rusia y Georgia en el 2008 y el conflicto interno en Ucrania evaporaron estas posibilidades.

Por su parte, Estados Unidos también incrementó su presencia en Asia Central luego de los ataques del 11 de Septiembre del 2011 y la operación multinacional en Afganistán, al igual que en el Mundo Árabe luego de la guerra del 2003 en Iraq. En cuanto a bases militares se refieren, se necesitaría un ensayo solo para enumerarlas, no obstante vale mencionar que Estados Unidos tiene a sus fuerzas armadas en países como Alemania, Corea del Sur y Japón mientras que en el continente americano están en Cuba, El Salvador y Honduras entre otros. Algunos países europeos poseen también bases en otras naciones, como la presencia militar francesa en Mali. Mientras tanto la República Popular China ha abierto su primera base naval en otro país, en Djibouti, un pequeño país africano muy importante por su posición geográfica, está situado frente al Golfo de Adén.

En cuanto a la Federación Rusa, Moscú tiene una presencia militar en los países que lo bordean, incluyendo la Región del Cáucaso. También está presente en Ucrania, de manera muy controversial, dado el rol ruso en el conflicto interno de dicho país y en Transnistria, una región separatista de Moldova. Sin embargo la base rusa que hoy en día hace noticia está en Siria, ya que Moscú está apoyando militarmente al gobierno de Bashar al Assad contra el Estado Islámico y otros grupos insurgentes. Precisamente en estos días, una flota rusa, encabezada por el portaviaones Kurznetsov ha atravesado el Canal de la Mancha, con dirección a Siria. Vale mencionar que esta flota causó preocupación en el Reino Unido, ya que Londres desplegó dos buques de guerra, el destructor HMS Duncan y la fragata HMS Richmond, para que monitoreen las actividades de la flota rusa.

La simbología de esta flota rusa ha sido analizada en extenso. Por ejemplo, Steve Rosenberg de la BBC escribió que Rusia no quiere solo incrementar su poderío en Siria, ya que para hacerlo, sería más rápido enviar aviones directamente a la base rusa aérea cercana a Latakia, en Siria. Rosenberg argumenta que “mandar una flotilla rusa por el Mar del Norte y el Canal de la Mancha envía un mensaje claro al Oeste: todo lo que ustedes pueden hacer, también lo podemos hacer nosotros, hasta mejor.”

Las tensiones entre las potencias mundiales han llevado al Primer Ministro ruso Dmitry Medvédev a declarar, en Febrero del presente año, que el mundo está viviendo una nueva Guerra Fría.  Dado este punto de vista, de un alto oficial ruso, son de esperar los rumores o declaraciones respecto a que Moscú tiene la intención de abrir bases en diferentes naciones amigas, ya que esta sería una forma mediante la cual, la Federación Rusa incremente su presencia militar y política más allá de sus fronteras. Curiosamente, en el 2015, el vice ministro de defensa Anatoly Antonov declaró que Moscú no tiene planes de crear bases en Latinoamérica, mientras que ahora, otro vice ministro dice lo contrario.

Por el momento, la intención rusa de establecer bases en Latinoamérica, no ha progresado. Ciertamente, Rusia mantiene buenas relaciones de defensa con varios países de la región y ha vendido material bélico a los gobiernos de Nicaragua y Venezuela, entre otros. Sin embargo, Rusia no tiene una base militar en Latinoamérica, lo más cercano es el centro de entrenamiento “Mariscal Zukhov” en Nicaragua. Vale aclarar que este centro no es una base militar en el sentido tradicional de la palabra, con tropas armadas y armamento pesado, sino más bien un centro académico y de entrenamiento.

Cuando el vice ministro Pankov declaró que Rusia planea tener “bases militares” en países latinoamericanos y en Vietnam, no es claro a qué tipo de instalaciones se refiere. ¿En verdad tendrá la intención Moscú de abrir bases con un alto número de tropas al estilo de Siria, Transnistria o Ucrania? Aunque esto probablemente no ocurra, hasta una presencia militar simbólica, como los instructores en Nicaragua, sirven para incrementar las relaciones de defensa entre Moscú y otras naciones, algunas de las cuales se encuentran geográficamente cerca a Estados Unidos.
La geopolítica mundial hoy en día es rara. La utopía de crear paz mundial se ha evaporado y ahora tenemos un orden multipolar,es decir, con varios potencias mundiales y regionales.  Hasta pareciera que el mundo está retornando a la geopolítica de otrora, es decir a la época donde las potencias establecen instalaciones militares fuera de sus fronteras para demostrar el alcance de sus fuerzas políticas y de defensa.


Sin lugar a dudas, una hipotética base militar rusa (ya sea con tropas como la base en Siria, o solo con instructores como el centro en Nicaragua) en Latinoamérica tendría fuertes repercusiones a nivel regional, al igual que efectos en el “Gran Juego” geopolítico de las potencias mundiales que se vive en la actualidad.